Es cuático lo que me pasa con twitter.
Es el primer lugar en que te busco.
Muevo el mouse hasta donde debería estar su tab sin pensarlo.
Cada vez que abro un tab nuevo me sorprendo escribiendo “t”.
Pienso en frases cortas.
“Ya no hacen discos tan buenos como el Mellon Colie”.
“Nada como que te digan «Ojo con (una hueá que nunca cachaste)»”.
“And you’re all I see, and you’re all I need”.
“¿Saben? a mi me gustó La Playa, la película. En realidad casi no me acuerdo de ella pero el sountrack es la raja”.
Y entonces me doy cuenta de que vivo en un mundo distinto y de que twitter es en realidad una hueá súper limitante que te pone trancas con lo que puedes escribir y el tono en que lo haces y las palabras que usas y cuántas y con quién conversas y se termina sintiendo como el colegio por que se arman grupos que se definen a si mismos por su pertenencia a cosas que no tienen sentido más que dentro de sus mentes y me entristece por que siento que caigo en lo mismo y me dan ganas de renunciar a todo y alejarme para siempre de esta ciudad de mierda con su gente de mierda que te choca y te mira y te odia sin conocerte como si tuvieran algun derecho y donde todos creen que tienen el derecho a odiarte como si fuera una cosa buena pero nunca se han preguntado siquiera por el significado de la palabra odio y nunca se han preguntado por las repercusiones del odio pero que hemos aprendido desde chicos que lo único que importa es estar bien y ser felices y que debemos aplastarlo todo con tal de ser felices pero nunca nos enseñan que para ser felices la única hueá que necesitamos es amor por que los beatles siempre han estado en lo correcto y la respuesta a todo es el amor y el amor sin trancas ni dudas ni miedos ni desconfianzas y sin odio y sobre todo sin odio por que el odio corroe y mata y destruye y desintegra y el amor es lo único que forma y constituye.
Y me doy cuenta de que hablar del amor es hablar de ustedes. Y me siento viejo. Pero se que sólo necesitamos un rato juntos y todo cambia.
Ese parece ser el único problema con el amor. Te haces adicto.
Algunos días
Me pongo emo
Y me dan ganas de ser poeta
Y escribir cosas tristes y duras
Verdades fundamentales
Tristezas desoladoras
Pero la verdad
Es que me carga el verso.
Traté, hace un rato, de dibujarte una mariposa. Supongo que nunca voy a quedar conforme con mis dibujos, y pocas veces con mis escritos. Aún así, te debo una mariposa.
Ella pensaba que él intentaba dormir, descansar apoyado en ella, lo que era casi cierto. Descansaba pero no buscaba dormir, concentrado en los latidos de su corazón, contándolos, sumándolos, percibiendo el aire en sus pulmones y sintiéndo el pulso del mundo a través de la fecuencia de sus latidos.
Eran uno los tres: Él, ella y el universo.
“Éste es mi lugar favorito del mundo”, le dije un día, refiriéndome a su espacio, a ese pequeño lugar que era su lugar en el mundo, de calma, soledad, conciencia y verdades. Ese lugar que con el tiempo transformamos en nuestro, fusionamos, transformamos, significamos.
Tiempo después comprendí que mi lugar favorito no era ése, no podía ser el espacio físico que delimitan esas paredes o ninguna otra, por que mi lugar favorito del mundo es ése en el que estamos cuando caminamos tomados de la mano, “uno en la mano del otro”. Mi lugar favorito del mundo es ese momento en que a la luz de la luna y los postes miro sus pestañas de cerca, de tan cerca que es dificil definir cuáles son nuestros límites. Mi lugar favorito del mundo es esa sonrisa que disipa el agobio, el peso de la levedad y la angustia de no verla.
Mi lugar favorito del mundo somos los dos, juntos.
De todo. Des-hacerme.
Soy un blog, uno como tantos, pero no uno cualquiera de entre ellos. No lo soy por que, igual que todos los demás, tengo a alguien detrás mío, tomando las decisiones, haciendo los cambios, eligiendo cada palabra.
He tenido muchas formas a los largo de mis años en este mundo. He cambiado de formas, colores, ideas, dirección, nombre y casa. Y él también ha cambiado, en todos los sentidos. De forma, de nombre, de casa, de ideas. ¿Seguimos siendo los mismos? Es dificil decirlo, llevamos muchos años en ésto y nos hemos transformado tanto que nos cuesta recordarnos de otras formas.
Hemos pasado por tantas cosas juntos que casi se podría decir que somos uno sólo.
Hola, soy The Plot, soy contraculto, soy Rodrigo. Soy. Mucho gusto.
Algunas veces me gustaría llorar más, tener esa capacidad de botar los sentimientos físicamente, a través de los ojos. No digo que nunca lo haga, pero en ocasiones siento que me falta, me falta caleta. Me falta sufrimiento, me falta desborde, me falta sentimiento. Siento súper poco. Y tengo claro que ha sido a propósito. Y siempre pensé que era bueno, se suponía que los hombrecitos no lloran y toda la hueá, pero conchetumadre que me ha faltado llorar en la vida.
Siento que debería decir –como si importara realmente o fuera a servir de algo– que yo no esperaba ésto. Sencillamente pasó.
Abrásame en un abrazo, como sabes que lo haría yo contigo.
Yo quería ser siempre el pendejo curioso, sin miedos, sin problemas. Quería aferrarme a la vida y creer en todo, en lo que fuera. Quería ser uno con el universo y estar en todas partes al mismo tiempo.
Y fue tanto lo que me esforcé en liberarme de las otras cosas que terminé nihilista.
El problema no es que la vida sea tan complicada. Es sólo que no sabemos explicarla y a veces no queremos entenderla.
Escapar de la ciudad de baldosas, y perderme por tu callejones y escaleras.
Ser uno con el viento que baja por los cerros.
Sentir para siempre tu maullido suave.
Ayer no escribí nada, hoy tampoco lo haré. Tal vez mañana sea el momento.